Aire libre, buena comida y compañía: el placer de un picnic en Madrid

picnic retiro

Comer al aire libre y en buena compañía: los beneficios de disfrutar de un picnic en Madrid

Hay planes que apetecen simplemente porque nos hacen sentir bien. Sentarse sobre una manta, desconectar del ruido, disfrutar de algo rico y compartir una conversación sin prisas es uno de ellos.

Pero organizar un picnic en Madrid puede ser mucho más que cambiar una mesa de restaurante por el césped. Pasar tiempo al aire libre, rodearnos de naturaleza y compartir la comida con otras personas se relaciona con diferentes aspectos de nuestro bienestar físico, emocional y social.

Quizá por eso el picnic encaja tan bien con nuestro estilo de vida mediterráneo: buena comida, aire libre y buena compañía.

Comer al aire libre es mucho más que cambiar de escenario

Pasamos gran parte del día entre paredes, pantallas y luz artificial. Salir a un parque cambia por completo el contexto. El contacto con espacios verdes se ha relacionado en diferentes investigaciones con una mejora del bienestar y con una reducción del estrés. Y para disfrutar de esa sensación no hace falta salir de Madrid.

Los parques de Madrid permiten cambiar durante unas horas las prisas, el ruido y los espacios cerrados por árboles, césped, luz natural y tiempo para desconectar. Por esto, un picnic convierte una comida cualquiera en una experiencia distinta: una manta sobre el césped, algo rico para compartir y unas horas sin necesidad de mirar constantemente el reloj.

La luz natural también forma parte de la experiencia

Nuestro organismo utiliza la luz del día como una de las principales señales para regular los ritmos circadianos, nuestro reloj biológico interno.

También existen investigaciones que estudian la relación entre la exposición a la luz natural y diferentes procesos metabólicos. Esto no significa que comer al aire libre tenga efectos médicos directos ni que un picnic pueda considerarse un tratamiento.

La idea es mucho más sencilla: pasar unas horas fuera, con luz natural y alejados de la rutina de los espacios interiores, puede ayudarnos a cambiar el ritmo del día. Cuando además lo hacemos en un parque, resulta todavía más sencillo dejar atrás durante un rato el trabajo, las pantallas y las obligaciones.

Comer acompañado también importa

En la cultura mediterránea nunca hemos entendido la comida únicamente como una forma de alimentarnos. Comemos para celebrar, reunirnos, conversar y compartir. Esta costumbre tiene incluso un nombre en investigación: comensalidad, es decir, la práctica de comer junto a otras personas.

Diversos estudios han analizado la relación entre las comidas compartidas, las relaciones sociales y el bienestar. Sentarse alrededor de la comida crea un espacio en el que podemos hablar, escuchar y dedicar tiempo a las personas que tenemos delante.

Por eso un picnic con amigos, en pareja o en familia no consiste únicamente en colocar comida encima de una manta. Consiste en tener tiempo para estar juntos. Y probablemente ese sea uno de los grandes atractivos de un picnic: durante unas horas, el plan no necesita demasiado más.

grupo disfrutando de un picnic en un parque de madrid

Naturaleza, comida y compañía: una combinación muy mediterránea

Piensa por un momento en una comida mediterránea tradicional: una mesa larga, buena compañía, platos para compartir, conversaciones que se alargan, nadie con demasiada prisa… Ahora cambia la mesa por una manta y traslada la escena a uno de los parques de Madrid, la esencia sigue siendo prácticamente la misma, pero aplicada al día a día de una capital europea.

Esta forma de entender la vida llamó incluso la atención de la prensa británica.

En 2018, el periódico The Times publicó un artículo titulado “They drink, they smoke, so why are the Spanish living so long?”, que podríamos traducir como “Beben, fuman, ¿por qué los españoles viven tanto?”. El reportaje partía de las previsiones que situaban a España entre los países con mayor esperanza de vida y analizaba diferentes aspectos de nuestro estilo de vida, como la alimentación mediterránea, caminar y la manera de relacionarnos socialmente. Evidentemente, sería demasiado simplista afirmar que los españoles viven más por comer acompañados o por pasar tiempo al aire libre. La esperanza de vida depende de numerosos factores. Pero la reflexión resulta interesante: la salud y el bienestar no dependen únicamente de lo que ponemos en el plato, sino también de cómo vivimos y con quién compartimos nuestro tiempo. Y un picnic reúne precisamente varios de esos elementos: comida, naturaleza, conversación y tiempo compartido.

Estar en contacto con la naturaleza puede ayudarnos a desconectar

Nuestra relación con los espacios naturales es otro campo que está recibiendo cada vez más atención científica. Existen estudios que investigan cómo las actividades al aire libre pueden relacionarse con el estrés, el bienestar e incluso determinados cambios en la microbiota intestinal. Esto no significa que pasar una tarde de picnic vaya a transformar nuestra salud de forma inmediata. Pero sí refuerza una idea bastante sencilla: pasar tiempo en entornos naturales puede formar parte de un estilo de vida saludable.

Madrid ofrece además algo especialmente interesante: podemos disfrutar de espacios verdes sin tener que organizar una escapada fuera de la ciudad. Un parque puede convertirse durante unas horas en nuestro lugar para comer, conversar, celebrar o simplemente descansar.

Un picnic también ayuda a bajar el ritmo

Muchas comidas del día a día tienen poco de experiencia. Comemos delante del ordenador, mirando el móvil, contestando mensajes o pensando en la siguiente tarea. Un picnic introduce algo que cada vez escasea más: tiempo sin demasiadas prisas. Preparar una sorpresa para tu pareja, reunir a tus amigos por un cumpleaños, celebrar un aniversario o simplemente pasar una tarde diferente permite cambiar el ritmo durante unas horas y todo esto hace que el propio entorno ayude.

No es lo mismo terminar de comer y levantarse rápidamente de una mesa que quedarse sentado sobre una manta, conversar, escuchar música o simplemente disfrutar del parque.

El Retiro es un buen ejemplo. En pleno Madrid, basta con entrar en el parque para que el entorno cambie por completo y una comida pueda convertirse fácilmente en un plan para toda la tarde.

Un plan para disfrutar con amigos, pareja o familia

Otra ventaja del picnic es que se adapta a situaciones muy diferentes. Puede ser una cita en pareja, un cumpleaños, una sorpresa, una reunión de amigos, una celebración familiar o simplemente una forma distinta de pasar el fin de semana. No necesitamos una gran ocasión para organizarlo. A veces, el mejor plan es precisamente el más sencillo: buena comida, un espacio agradable y personas con las que apetece pasar unas horas. Y precisamente esa sencillez forma parte del atractivo de los picnics.

comida sana de picnic al aire libre en madrid

El problema aparece cuando toca organizarlo

Imaginar un picnic es fácil pero organizarlo ya requiere algo más de trabajo. Hay que pensar en la comida, las bebidas, las mantas, los cojines, el menaje, la decoración y todos los pequeños detalles que hacen que el espacio resulte cómodo y después hay que transportar todo, preparar el picnic y recoger cuando termina.

Y ahí una experiencia pensada para desconectar puede acabar convirtiéndose en otra tarea dentro de nuestra lista de cosas pendientes. Por eso en hemos querido darle la vuelta a la idea. Tú eliges con quién quieres compartir el momento y nosotros nos encargamos de preparar el espacio para que, cuando llegues, puedas empezar directamente a disfrutar, sin cargar con bolsas, sin montar, sin preocuparte por cada detalle y solo tienes que llegar y disfrutar del picnic.

Los parques de Madrid pueden convertirse en tu próxima mesa

Vivimos en una ciudad llena de restaurantes, cafeterías y terrazas, pero de vez en cuando merece la pena cambiar cuatro paredes por un parque.

Cambiar una mesa por una manta, el ruido por los árboles, una comida rápida por unas horas sin demasiadas prisas y las pantallas por una conversación delante de las personas que tenemos alrededor. Eso es precisamente lo que hace especial a un picnic.

Aire libre + buena comida + buena compañía. Estos son los tres ingredientes muy sencillos que pueden convertir una comida normal en un recuerdo.

La próxima vez que quieras preparar una cita, celebrar algo con amigos o simplemente disfrutar de Madrid de una forma diferente, quizá no necesites reservar otra mesa.

Puede que solo necesites un parque, unas horas libres y las personas adecuadas. y si además quieres olvidarte de toda la organización, en Picnic Madrid nos encargamos de preparar el picnic para que tú solo tengas que hacer lo más importante: llegar, sentarte y disfrutar.Picnic para grupos en El Retiro

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